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  • La importancia de la motricidad libre y autónoma del bebé
  • Sugerencias para los papás de un niño recién nacido
  • 7 acciones concretas para evitar el deterioro del planeta
  • Lactancia Materna

La importancia de la motricidad libre y autónoma del bebé

Que maravilla es poder mirar a un bebé en su actividad libre. Si nos damos ese tiempo de observación paciente, descubriremos el gran potencial del bebé en su actividad espontánea, su concentración, insistencia para lograr un objetivo propuesto por sí mismo, flexibilidad y variedad en sus movimientos, autonomía y la alegría que produce el sentimiento de competencia al realizar por sí mismo un movimiento que surge de lo profundo de su ser.

Pero para que esta actividad espontánea surja en el bebé es necesario que el adulto proporcione las condiciones adecuadas, esto significa un espacio seguro y suficientemente amplio para que él pueda desplazarse, respeto por sus tiempos particulares y autonomía.

La Doctora Emmi Pikler, pediatra Húngara y fundadora del instituto Pikler-Lóczy en Hungría, trabajó y demostró hace más de 60 años, la importancia de la motricidad libre en el bebé y de no ponerlo nunca en una posición que no haya adquirido por sí mismo, por su propia iniciativa y que a la vez sea capaz de abandonar cuando lo desee.

Ella demostró que la posición de espaldas es la más segura y adecuada para que el bebé inicie la construcción de sus movimientos, ya que en esta posición el pequeño se siente totalmente sostenido por lo que puede inicialmente mover su cabeza sin tener que soportar su peso, que en el bebé es un cuarto de todo su cuerpo, puede mover sus manos y mirárselas, patalear con energía.

Más adelante torcer un poco el tronco para alcanzar algún objeto interesante cercano a él, hasta que paulatinamente puede ponerse por sí mismo boca abajo, con lo que conquista otra dimensión del espacio que le da más posibilidades de exploración, y así progresivamente podrá rolar, reptar, gatear, sentarse, etc.

Esto por supuesto puede ocurrir sobre una base dura, ya que si es puesto siempre sobre un colchón sus movimientos se ven entorpecidos, el bebé se hunde sin poder avanzar. La ropa también debe ser lo suficientemente suelta, y cómoda que le permita moverse libremente.

Si sentamos o paramos al bebé antes de que lo haga por sus propias fuerzas, estamos forzando su postura, la que siempre será insegura e inestable, ya que ni su columna ni su sistema muscular han madurado lo suficiente para estar en posición vertical. Además generamos en el niño el sentimiento de inseguridad con el que investirá todo su actuar y sus exploraciones.

Si el bebé "ha sido sentado" y está jugando con un objeto que se le escapa de las manos, dependerá en variadas ocasiones del adulto para que le entregue nuevamente el objeto ya que él no podrá alcanzarlo por sus propios medios porque no sabe reptar o rolar. Por lo que se genera un sentimiento de incompetencia y frustración que se va instalando en la construcción de su psiquismo y en todo su ser, también lo privamos del placer del movimiento y la autonomía, de conocer sus posibilidades a su propio ritmo y nosotros como adultos nos perdemos la maravilla de observar sus logros y capacidades, que al conocerlas podemos ir adecuando el espacio y los juguetes a su alrededor según los intereses del bebé acorde con el nivel de desarrollo que nos muestra.

Es importante comprender que la función motriz y especialmente la postura - motriz depende estrechamente de la maduración nerviosa, y en este sentido la maduración precede a los aprendizajes, entonces bastará que el niño observe a los adultos caminar para que el desee, por imitación, también hacerlo pero a su ritmo y en el momento que ya esté maduro para ello.

Por lo que en un principio la ayuda que el adulto le puede dar al niño en la construcción de su motricidad y aprendizajes debe ser indirecta. Más adelante cuando comiencen a madurar funciones más complejas como la comunicación, el lenguaje, el adulto ayudará más directamente al niño pero siempre respetando su proceso de maduración y posibilidades, estimulando su actividad autónoma y evitando totalmente el adiestramiento.

Respeto, Seguridad y Autonomía son los postulados de base del instituto Pikler Lóczy.

El Respeto
Respeto por los tiempos del bebé, En cada adquisición del movimiento, tratar al bebé como una persona que tiene necesidades particulares y maneras propias de abordar y conocer el mundo. Reconociendo sus deseos y logros de manera sencilla pero significativa. Si damos tiempo al niño para que manifieste su iniciativa, su deseo de hacer y no nos adelantamos para "ayudarlo" por ejemplo, a abrocharse los botones, lo estaremos reconociendo como persona capaz. Si un niño se ha sentido respetado a lo largo de su vida y desarrollo, también podrá respetar a los otros ya que el ejemplo que le de el adulto será fundamental. Es importante una actitud calma y delicada para relacionarse con el bebé, e irle anticipando ciertas situaciones, como por ejemplo, antes de alzarlo decirle que lo tomaremos y esperar que el bebé deje de hacer lo que está haciendo y se conecte con nuestra mirada, así el estará dispuesto y pronto tendrá la iniciativa de cooperar con el adulto, por ejemplo extendiendo también sus brazos para que lo tomen.

La Seguridad
La seguridad afectiva es tan importante como la seguridad espacial. Si el niño sabe que está en un lugar seguro, que puede explorar a sus anchas en un espacio que conoce y con un adulto cerca que también conoce, que le habla a cierta distancia y le refleja con alegría lo que el bebé hace, pero que no lo interrumpe, ni interviene a cada momento mostrándole que debe hacer o por que objeto debe interesarse, que va variando los juguetes cuando ya el bebé los exploró lo suficiente, que se preocupa de que estos sean simples para que el bebé pueda comprenderlos y hacer relaciones adecuadas de espacio, forma, textura contenido, continente y no atiborra el espacio de objetos complejos llenos de luces o ruidos que confunden al bebé porque no alcanza a comprender como ni de donde surgen por lo tanto no los puede explorar adecuadamente, mas bien lo "fascinan" atrapándolo. Son interesantes los objetos de materiales nobles, ricos en texturas y formas como pañuelos, vasijas de diferentes tamaños, pelotitas de género, muñecos blandos con forma humana muy simple, carritos de madera. En suma, objetos sencillos que aporten al desarrollo de los sentidos en el bebé, así podrá relacionar su cuerpo con los objetos y el espacio, y paulatinamente a su rimo y según su interés irá desarrollando su creatividad y pensamiento. La actividad libre y autónoma es fundamental en el equilibrio afectivo y en el desarrollo del niño, le ayuda a afirmarse como persona. Si el niño se siente seguro afectivamente porque tiene un buen vínculo de apego con un adulto significativo, será un niño que puede explorar el mundo sin tanta ansiedad, con un dominio más armonioso de su cuerpo y motricidad, sin crispaciones ni tensiones, por lo tanto tendrá la calma y la distensión corporal para observar, manipular su cuerpo, los objetos y explorar su entorno. Hacer relaciones inteligentes entre él y los objetos por lo que sus aprendizajes serán placenteros y llenos de sentido.

La Autonomía
La Autonomía como podemos ver, se basa en la relación que el niño tenga con el adulto y en la confianza mutua que surge de ésta relación.

El niño necesita confiar en la seguridad y afecto que le proporciona el adulto para poder explorar y éste a su vez al ver las capacidades del niño, el dominio que tiene de su entorno gracias a que se le ha permitido conocer con libertad su cuerpo, también confía en él y en sus competencias.

Entonces el adulto no siente que tiene que estar encima del niño para que no se lastime, si no que también tiene cierta autonomía para hacer sus cosas, aunque cerca del niño, mirándolo cada cierto tiempo. De esta manera los momentos juntos son realmente un disfrute mutuo.

La cercanía se hace más intensa durante los cuidados cotidianos, como el baño, la comida, el cambiado de ropa ya que estos son momentos que pueden ser aprovechados para un intercambio y relación llena de afecto. Para que en estos momentos el bebé esté distendido y se pueda abrir a la comunicación con el adulto a través de la mirada, del gesto y más delante de la palabra, es importante que la forma de manipularlo sea muy delicada, sin movimientos abruptos. Cuidando de sostener al bebé con mucha envoltura y seguridad, afirmando bien su cabeza y espalda. De esta manera durante estos momentos de cuidados cotidianos el bebé se sentirá muy seguro, serán momentos que tienen un ritmo constante que en un principio se ajustan más al bebé, pero paulatinamente se constituye en un equilibrio entre el bebé, su madre y el medio familiar.

Muy pronto los esperará con alegría ya que tendrá la oportunidad de ir reorganizando una y otra vez su sensación de bien estar corporal la que se instalará en todo su ser, en su manera de relacionarse y en su apertura a la vida.

Autor: Solange Buttendieck, Psicomotricista


 Sugerencias para los papás de un niño recién nacido

El niño recién llegado a “este mundo” experimenta cambios muy impactantes y difíciles de asumir en su primera etapa. Es importante crearle una atmósfera adecuada para este difícil tránsito.

A continuación se presentan algunas sugerencias para favorecer este proceso.

El intenso bienestar de la leche materna
El parto es un evento que te deja exhausta no sólo a ti mamá, sino también al recién nacido. El requiere a veces, meses para recuperarse de esa profunda “herida” de nacer.  Para adaptarse necesita de la acogida que, sobre todo, la leche materna y el amor de su madre pueden darle. La sensación de calor interno y devoción que una madre siente por su bebé al amamantarlo lo confortan y son de igual importancia para su crecimiento y desarrollo. Uno puede percibir como el pequeño es prefundido de un intenso bienestar con cada sorbo de leche materna, un intenso placer lo prefunde por entero, es como si lo saboreara con todo  su cuerpecito. Es un momento íntimo, para ser vivido sin interrupciones y tratando de dejar otras preocupaciones de lado, son instantes preciosos en la vida de tu hijo que no se repetirán. Es una ocasión ideal para ir conociéndolo.

El Rol de papá
La principal tarea del papá en esta etapa, importantísima por cierto, es brindar apoyo y sostén a su pareja en este momento de exigencia para ella, colaborando con lo que pueda en el cuidado del bebé, pero por sobre todo dándole apoyo interior. Hay que entender que el ánimo de la mamá puede ser un poco inestable al principio. El nido requiere un ambiente cálido y armónico para que el “pequeño” pueda crecer sano.

La importancia del calor en el bebé
El niño es un ser  muy afín con el calor. El calor el recién nacido no puede regular aún bien  su organización calórica. Requiere que se le ayude  en este sentido, abrigándolo de modo suficiente. Él  experimenta un gran displacer con el frío. Es  errada  la creencia de que el exponerlo al frío los hace más resistentes y que hay que acostumbrarlos. De ese modo se daña su organización calórica, que es una de las manifestaciones físicas de nuestra individualidad espiritual.  Lo ideal es tenerlos por lo menos con una o dos capas más de ropa de lo que necesita uno. Siempre hay que observar la temperatura de sus pies y manitos. Debiéramos cuidar de que estén calentitos. La cabecita siempre tiene que estar abrigada. Incluso en el verano un gorrito de algodón  es necesario. Que cubra la cabeza hasta la región de la nuca. La  cabeza es una superficie donde el recién nacido puede perder mucho calor.

La importancia de calidad de los materiales con que vestimos  al bebé
La ropa del bebé es aquello que constituye como una segunda piel para él. La entidad anímico-espiritual del pequeño aún no está  muy “encarnada”. El, por ejemplo ni siquiera  es capaz de mover voluntariamente su cuerpo; sólo irá adquiriendo estas destrezas gradualmente e irá despertando de la misma manera a lo que le ofrece el mundo. Por ello él se experimenta mucho en la periferia, por ejemplo, en el tacto y en lo que envuelve. Las fibras naturales le pueden brindar un cobijo de una naturaleza muy distinta a la de las sintéticas, incluso si la prenda no estén en contacto directo con la piel, no hay que olvidar que, sobre todo en  el niño pequeño, su verdadera “piel” va mucho más allá de su piel física.
Uno puede experimentar el calor cálido que da la lana 100% natural, a diferencia del calor del polar y similares sintéticos, que dan la sensación de “cocinar”.
El bebé es tremendamente perceptivo a estas cualidades sutiles, por lo que es muy recomendable que usemos sólo algodón, seda, lana y lino, todo con un 100% de pureza.

Estado anímico par acercarse al bebé
Es fundamental que los movimientos que uno haga al mudar al bebé o al cambiarlo de ropa, sean muy suaves y armónicos. Toda esta tranquilidad, también tiene que ser una manifestación de una calma interior que es el estado anímico apropiado, para acercarse a él.

Cuidados de la piel
En el cuidado de la piel lo principal  es dejar que ella se mantenga lo más protegida posible de manera natural. Es decir no hay que bañar de recién nacido más que una vez por semana. O si se quiere, se puede evitar el baño y sencillamente asearlo con pañito de algodón húmedo. En esta etapa no se necesita el uso de jabones, ni shampoo. El aceite de  caléndula es mejor que la vaselina para aplicar sobre el cuerpecito necesita que lo toquen y el contacto piel a piel le genera bienestar y confianza, además de promover su desarrollo .Los momentos de aseo, en un ambiente temperado y con las manos de adulto calentitas, son las ocasiones ideales para lograrlo este vital acercamiento.

Importancia de proveer un ambiente tranquilo
El recién nacido aún está con sus órganos sensorios en un estado bastante primitivo no distingue bien formas, colores o matices en los sonidos, etc.  está sumergido en sus procesos metabólicos como el hambre, el bienestar de haberse alimentado, el sueño el frío y el calor. Sus sentidos aún no constituyen verdaderas ventanas por donde poder  “mirar” el mundo de manera clara y precisa. Sus percepciones son toscas. Pero a la vez lo inundan por completo. Cada percepción, cada sensación él la siente con su cuerpo entero. Este hecho se puede ver claramente en su forma de reaccionar siempre como un todo. Desde la fisiología ya se nos indica que no es el momento para proveerle una diversidad  de estímulos sensorios. Es deseable que el ambiente que rodea al recién nacido sea armónica, tranquilo, sin sonidos o ruidos artificiales, con colores suaves y una temperatura agradable.  En los momentos que esté despierto e interactuando, él necesita que se le hable, pero sobre todo que se le cante. Esto no significa ponerle música e un CD. Necesita de voz humana, previendo de un ser humano real, que se  dirige  a él.

Los cuidados del sueño y del despertar
El pequeño recién llegado, necesita dormir, bien y mucho. Sólo debiera despertarse para tomar pecho y luego habría que dejarlo sumido en ese reparador elemento, que va permitiendo un tránsito gradual a este mundo de la vigilia. El sueño de niño necesita ser reparador. Para ello en el lugar donde ésta su cuna debe reinar el silencio, o si se tiene suerte el canto de los pajarillos y los sonidos de naturaleza. Nunca la  TV o l radio. Estos ruidos de fondo no permiten un sueño profundo le resta   las fuerzas formativas dadas por el. Tampoco deberíamos exponerlos a esta clase de ruidos durante sus ratos de vigilia, ya que  esto  va en contra de su naturaleza. El despertar también se lo debemos procurar de una manera gradual. Intentar evitar una iluminación fuerte en sus momentos de despertar.
La posición recomendada para dormir es de espalda o de lado. Nunca dejar al bebé durmiendo de guatita.

La cuna y el velo
El sueño también debe ser cobijado al igual que las cortas estancias en vigilia en la cuna por un velo. Como hacían nuestras bisabuelas. Un velito sobre la cuna, de gasa, en lo tonos del lila, o seda en dos capas, la interior de un rojo suave y la exterior de un azul, le da recién nacido un espacio más protegido, donde se siente contenido. Es un buen elemento también de transición desde el amparo cálido del vientre materno, a tener que vivir en un mundo que se extiende de manera demasiado amplia y que a él aún no le corresponde abarcar. La cuna no debe ser muy grande. Debe sentirse contenido en ella, como en un nido.

Cuidado con la Electricidad
El pequeño tiene percepciones poco precisas, por no estar bien aún bien dentro de su cuerpecito con su entidad anímico espiritual, es muy influenciable por lo que lo rodea. Un elemento que hay que tener en cuenta es la electricidad. Ella irradia fuerzas en su entorno que pueden desgastar las fuerzas vitales de un niño, si se lo deja demasiado cerca durante un tiempo considerable. Por ello es recomendable disponer la cuna, de modo que no quede al lado de una pared por donde circula la electricidad.

Salidas Sociales
Por lo ya dicho, el lugar ideal de estancia para un recién nacido  es su hogar. No puede haber compromisos más importantes que él. El estar llevándolo de casa en casa o peor aún de tienda en tienda lo desarmonizan  y lo sacan de sus necesarios ritmos cotidianos del hogar. Él no está preparado aún para conocer el mundo, ni mucha gente, que quiere tomarlo y hacerle gracias, él esta aún en la transición hacia este mundo. El bebé requiere un respeto sagrado.

(Texto Proporcionado por la Doctora Pediatra Karina Vaca Zeller)

 


7 acciones concretas para evitar el deterioro del planeta

Mucho se ha dicho últimamente acerca de la ecología y calentamiento global, y uno se pregunta ¿qué puedo hacer yo concretamente para evitar el deterioro del planeta?

Acá les enumero 7 tips que pueden poner en práctica fácilmente:

1. Usa menos agua:
- Cierra la llave mientras te lavas los dientes.
- Disminuye el tiempo de tus duchas a la mitad
- Pon en el estanque del baño una botella de 1 a 2 litros, llena con agua; cada vez que descargues el estanque estarás ahorrando 1 o 2 litros.
- Usa la lavadora sólo cuando tengas una carga completa de ropa.
- Lava los pañales junto con el resto de la ropa.

2. Usa menos energía:

- Compra ampolletas eficientes, pueden ser más caras, pero la cuenta de la luz se reducirá.
- Desenchufa los cargadores de celulares, cuando no se estén usando. Los celulares y otro tipo de cargadores gastan electricidad, incluso si están enchufados sin el celular.
- Si no lo estas usando, apaga cualquier artículo que use control remoto, como TV, radio, DVD, etc. Estos artículos usan mucha energía para que el receptor del control remoto esté activo, incluso si están apagados.
- Si tienes que hacer algo cerca, camina o anda en bicicleta.

3. Recicla
Hay mucho que podemos reciclar y es muy fácil, yo vivo en departamento y lo hago. Esto es lo que puedes reciclar:
- Papeles: Diarios, revistas, fotocopias, papel blanco con o sin impresión, papel de revistas, cartón, papel café (bolsas de pan y similares).
- Vidrios: Todo tipo de botellas de vidrio (bebidas, perfumes, jugos, etc.), frascos de conservas (mayonesa, mermelada, yogurt, etc.).
- Plásticos: Envases de bebidas y jugos, envases de cloro, leches, shampoo, etc.
- Aluminio: Latas de bebidas.
- Hojalata: Latas de conservas, envases de café, tarros de leche, chatarra y similares.
- Tetra-pack: Cajas de leche, vino y otros.
- Pilas
- Partes viejas de computadores

Y dónde dejar esto?
Si vives en Ñuñoa es bien fácil, pues la municipalidad recicla, y por tu sector pasa un camión recogiendo la “basura” que se recicla.
En Vitacura está Punto Límpio.
Para otras comunas, hay campañas solidarias que recolectan vidrios, botellas plásticas, Latas, etc. Estas son:
• Un techo para Chile: Tetra Pack
• Cenfa: Botellas y envases plásticos
• Coaniquem: Vidrio
• Codef: Vidrio

4. Consume productos orgánicos
Yo compro en Tierra Viva www.tierraviva.net

5. Cambia a Pañales ecológicos
. Mira los nuestros en https://www.bborganico.cl

6. No aceptes bolsas plásticas en supermercados y tiendas, lleva tu propia bolsa.

7. Usa toallas higiénicas lavables.
Mira las nuestras en https://www.bborganico.cl 


 Semana de la lactancia

Es extraño como hemos ido “evolucionando”, como que al evolucionar hemos ido perdiendo la conexión con nosotros mismos, la conexión con la naturaleza, con los ritmos de la vida.

Qué extraño es que deba existir una semana de apoyo a la lactancia materna, que se deba incentivar a las madres a amantar a sus hijos, que se deba justificar a los empleadores y a los gobiernos con cifras, el por qué una madre debe amamantar a su bebé.
 
Creo que no es necesario que les cuente todos los enormes beneficios que tiene para un bebé ser alimentado por su madre, todo el amor y seguridad que se da a ese pequeño ser que es nuestro hijo o hija.
 
Sólo quiero compartirles mi experiencia como mamá y mujer.
Digamos que con la lactancia me amigué con mi cuerpo, me amigué con la copa 32-A que usé desde los 12 años. Me sentí tan feliz de ver a mi hija crecer, subir de peso, y todo gracias a la leche que yo le daba. Me encantaba sentir sus manitas sobre mi piel, y esa emoción tan grande que ella sentía cuando comenzaba a arreglarme para ponerla al pecho. La amamanté hasta que cumplió 1 año y 3 meses, incluso después de volver a trabajar la seguí amamantando, aunque fuera sólo en la noche, y la muy fresca se quedaba horas mamando en la oscuridad.
 
Con mi segundo hijo fue distinto, los doctores me sugirieron que me cortara la leche antes que la producción comenzara, me negué rotundamente, quería amantar a mi hijo cada día de su vida, aun cuando el viviera horas, o días. Ese era mi derecho de mamá, y su derecho como ser humano, como mi niño. Me sacaba leche cada 4 horas, de día y de noche, y el excednte se lo daba a mi hija. Pese a todo lo que estaba viviendo me sentía orgullosa de poder nutrir a mis dos hijos.
Ahora que mi hijo ya no está, me queda la certeza que hice todo por él, todo lo que una madre puede hacer, lo nutrí con el alma, con mi cuerpo y mi leche!
 
"Yo le doy mi pecho.
Ella me da sus ojos.
Yo le doy mi leche.
Ella me entrega el alma.
yo le doy mis brazos.
Ella pone en los míos su vida.
Y me convierto en diosa
dadora de vida
de alimento y amor"
(Anónimo)

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